Departamentos

CIC DIAMANTE / Departamentos

     Departamento de Audiología

    En el Departamento de Audiología la Licenciada Norma Pallares es quien evalúa a los que serán candidatos a implantes, determinando el grado y tipo de hipoacusia y si lograrían beneficios con el uso del audífono.

    Para ello el Centro de Implantes Cocleares (CIC) cuenta con las más modernas técnicas de diagnóstico. A través de pruebas audiológicas objetivas–otoemisiones acústicas, potenciales evocados auditivos o electrococleografía con electrodo no invasivo- acompañadas por otras llamadas subjetivas, como por ejemplo, la Audiometría con refuerzo visual en el caso de los bebés, o, si son niños más grandes, con técnicas lúdicas apropiadas a la edad, evaluación siempre acompañada de pruebas de percepción del habla.

    “Cada paciente es único. Esa es nuestra principal premisa”, enfatiza la doctora Pallares, mientras explica que los resultados de dichos estudios indicarán la selección de audífonos de última generación, vibradores táctiles, equipos de FM, o si el paciente es candidato a un implante coclear.

    El equipo multidisciplinario que integra el CIC permite una visión integral a fin de abordar la discapacidad auditiva y determinar si el paciente podría beneficiarse utilizando las señales eléctricas procesadas a través de un implante coclear.
    La misión de este departamento continúa luego de implantado el paciente, pues es allí donde se realiza la calibración del dispositivo. 

    CANDIDATOS A UN IMPLANTE COCLEAR

    Los candidatos incluyen niños y adultos que cumplen los siguientes criterios:

     Niños: 
     Adultos pos-linguales: 
     Adolescentes y adultos pre-linguales:


    Niños: 


    1. Con pérdida sensorioneural de la audición en ambos oídos. Pérdida de severa 
    a profunda, en niños mayores a 24 meses.
    2. 12 meses de edad o mayores
    3. Con poco o ningún beneficio útil de los audífonos y que no avanzan 
    en las habilidades auditivas con estimulación adecuada.
    4. En niños mayores sin beneficio o con beneficios mínimos en el uso 
    de la amplificación convencional. Reconocimiento del habla mayor a 30% 
    (palabras simples) en pruebas de formato abierto.
    5. Ambito educativo auditivo –oral.
    6. Sin contraindicaciones médicas
    7. Alto nivel de motivación y expectativas apropiadas tanto del niño cuando 
    sea apropiado, como de la familia (ir a departamento Psicológico)

    Es importante destacar que cuanto más temprano se coloque el implante, 
    mejor será el resultado, ya que se aprovecharán los períodos críticos 
    para la adquisición del habla y del lenguaje.



    Adultos pos-linguales:


    Son casos de personas mayores de 18 años que por hipoacusia progresiva 
    o súbita, meningitis, etcétera, sufren una pérdida severa de su audición.
    En estos casos podrán ser implantados por:
    1. Pérdida sensorioneural de severa a profunda de la audición de ambos oídos.
    2. Pérdida de la audición adquirida después de aprender a hablar y de adquirir 
    destrezas del lenguaje.
    3. Beneficio limitado de audífonos apropiados, es decir, una puntuación del 50% 
    o menos en el oído a implantar y 60% en el oído contralateral, en pruebas 
    de reconocimiento de oraciones en formato abierto con el mejor audífono 
    disponible.
    4. Sin contraindicaciones médicas.
    5. Deseo de incorporarse al mundo oyente.
    6. Expectativas reales.


    Adolescentes y adultos pre-linguales: 

    Son casos de hipoacúsicos que ven en la actualidad una solución a su falta 
    de audición, pero los lineamientos a seguir para un implante son:

    1. Pérdida sensorioneural profunda de la audición en ambos oídos.
    2. Pérdida de la audición adquirida antes de aprender a hablar y de adquirir 
    destrezas de lenguaje (pérdida pre-lingual de la audición)
    3. No recibe beneficio de los audífonos.
    4. Buena oralización.
    5. Lecto-escritura comprensiva.
    6. Sin contraindicaciones médicas.
    7. Deseo de incorporarse al mundo oyente.
    8. Expectativas reales.